"DIEGO DE LLANOS"


A sus ex-compañeros de la escuela que recuerda con mas afinidad y aprecio, y
a los que recordara si llegase a ser uno de los grandes matadores del
escalafón, son a Fernando Adrian, Diego Fernández , que ya son novilleros con
picadores y Luis Francisco Anades y Amor Rodríguez que están luchando por
ello..
Sueña con torear en dos plazas que son el eje principal de la fiesta,
Madrid, viendo muy precipitado lo que en estos momentos vemos de presentarse en
este ruedo, incluso habiendo toreado solamente una novillada, y sin preparar,
pero si no toreas en Madrid no te contratan en muchos otros sitios, tomando
esto como un arma de doble filo, porque Las Ventas te pueden dar mucho pero
también quitarte mucho, y en Sevilla, cuyo ruedo ya ha pisado, toreando en una
novillada nocturna.
Le gusta el encaste Domeq, para el lucimiento, pero confiesa que con el
novillo que más ha disfrutado es con uno de Flor de Jara, (Santa Coloma).
No se define con ningún concepto en su forma de realizar el toreo, si tiene
muy claro, que si quiere llegar a ser algo, tiene que ser diferente a lo que
existe, inventando una personalidad que no tenga nadie.
No le gusta parecerse a ningún
torero de la actualidad en concreto, pero si toma pinceladas de los maestros
Juli, Manzanares, Morante y Talavante, porque son los que le llenan y le gustan
como toreros.

El siete de Octubre de este año
pasado llega a ser uno de los finalistas, del camino hacia las ventas,
jugándose uno de los puestos por un recuento de votos en internet, opinando,
que no es justo, que es un jurado el que tiene que decidir en un plaza quien es
el que merece el puesto, no una votación en la que amigos, familiares, etc.,
tienen en su mano que pase a una final tan importante como esta, una persona que posiblemente no se lo
merezca, y el futuro de unos chavales, que no están opositando a ninguna cosa, sino
que quieren ser toreros, y la mejor
forma que tienen de demostrarlo, es realizando el toreo que cada uno lleva
dentro, y plasmar en una plaza de toros
lo que quieren y sienten.
Piensa como hemos dicho anteriormente, debutar con picadores en esta
temporada, incluso teniendo en cuenta que está muy difícil para los novilleros,
puesto que cada vez hay menos festejos menores, pero siempre ingresando en este escalafón con paso firme, poco a poco, y
dando el todo por el todo en cada uno de los festejos que toree, siendo
consciente de que en muchas ocasiones se han escapado algunas cosas, y que hay
que depurar, con sinceridad, sin pausa pero sin prisa. Le gustaría debutar, con
amigos suyos de la escuela, como Fernando Adrian, Juan Leal, con los que se
lleva muy bien, y si llega a ser matador de toros, le gustaría tomar la
alternativa, con El Juli, Manzanares y ante
astados de Núñez del Cuvillo.
Si tuviera potestad u oportunidad
de quitar algo en los toros, quitaría la política, que nos está llevando a las
prohibiciones, como en Cataluña y pondría más medios para que los jóvenes
pudieran asistir mas a los toros, con entradas más baratas o divulgando mas
esta fiesta tan grande como es la fiesta de los toros.

Recuerda una gran anécdota, en la localidad de Puebla Nueva, en la que no tenía la edad para torear y le
pidieron el carnet de identidad durante el festejo. Su abuelo viendo que tenía
que hacer algo, le pidió el DNI a un
chaval de los que estaban por allí, que
si tenían la edad, para poder dárselo al
delegado. Diego se aprendió el nombre de
memoria para decir selo al delegado de la plaza, cuando mato el becerro, le preguntaron el
nombre, y en una pequeña confusión , un
guardia civil le quiso detener, teniendo que abandonar la plaza
enseguida , y cuando le quisieron encontrar,
ya estaba en el pueblo de alado. No tiene manías, o supersticiones, pero
no le gusta ver de salir el animal, le mira cuando ya ha salido de los toriles.
Siendo esta pasada temporada su
última como novillero sin caballos y dejando una trayectoria en su paso de no
olvidar, Diego de Llanos, ya solo piensa
en superar su debut con caballos dejando como hasta el momento, mas tardes de grandes triunfos, para en un
futuro ser gran maestro del toreo.