"JULIAN
ZAMORA"

Grandes
maestros del torero pelearon por lo que hoy son, pero también hay maestros que
pelearon por lo que toda la vida serán.
El
gran maestro Julián Zamora, comienza como un juego de niños en el mundo del
toro a los siete años, juego que le llega desde que su padre le lleva a ver una
corrida a Madrid y le impacta tanto, que le marca la meta de su vida. Desde
esta grandísima experiencia, sus padres por decisión del maestro, deciden
apuntarle en la escuela taurina, para aprender a torear, sin pensar sus padres
lo que Julián lograría años mas tardes. Toda una vida de dedicación al mundo
del toro con plenitud. Recuerda desde que entra en la escuela hasta que el
momento de ser matador de toros como una época muy bonita, pero a la vez
sacrificada, porque los toreros no tienen casi juventud, ni vida familiar,
puesto que están siempre pensando y viviendo para el toro, con 20 años de
alternativa a día de hoy, le hacen más orgulloso su decisión de ser torero.

Las
vivencias que ha obtenido del mundo del toro , son cien por cien positivas,
tanto en lo profesional como en su vida personal, por que cuando pasas a torear
novilladas te das cuenta y asumes la responsabilidad de tener tres o cuatro
familias detrás de ti, y eso te da que pensar, no solo por ti sino por todo lo
que conlleva, y sobre todos los valores que la tauromaquia te inculca, como lo
llaman los taurinos la educación taurina, tanto para trabajar, como para
la vida, además cogiendo siempre de las cosas malas lo positivo, aun mas en
estos momentos que se dedica a apoderar a unos chavales, el recuerda los fallos
del pasado e intenta no tropezar en las mismas cosas.
No ha
sido nunca un torero de miedos o de supersticiones , pero siempre respeta a los
compañeros, aun teniendo en cuenta que siempre ha llevado su capilla y siempre
le ha dado mucha fuerza y poder a la hora de torear; Recordando una anécdota de
un banderillero, que llevaba en su cuadrilla, un día en Francia, le esperaba
esté fuera de la habitación del hotel , y cuando este apago la luz para ir a la
plaza, el banderillero le dijo que nunca se apagaba, y esa tarde, sufrio un percance de un toro de Dolores Aguirre, que sin llegar a cornearle
le molió todo el cuerpo; cuando volvían al hotel le dijo el banderillero,¡
Matador!, ¿se acuerda de la luz del hotel?, y desde entonces, cada vez que
salía de la habitación de los hoteles dejaba la luz encendida.

La
decisión de dejar de torear, ha sido la más difícil de su vida, pero después de
torear ochenta o noventa novilladas, llega el parón a la hora de llegar a ser
matador de toros, y llega la desesperación de llegar el final de una etapa, y
decidir que dentro del mundo del toro existen muchas cosas de también se pueden
hacer, como es ayudar a chicos que están empezando, siendo lo más grande para
una persona que vive del mundo del toro.

Ve
que los chavales actualmente para torear con caballos lo tienen muy complicado,
porque están saliendo de las escuelas, de torear prácticamente becerras, y
pasan a torear novilladas con caballos que se encuentran que son casi corridas
de toros y acusan muchísimo el cambio de erales o añojos a ese novillo para picar,
por que antes se acusaba menos, al matar animales más grandes y con más poder
de erales, y novillos, e incluso a la hora de dar el paso de matador de toros.
También ve que ahora tiene que poner otras metas para llegar a ser figura del
toreo, ya que los toreros de la actualidad torean con unas cercanías difíciles
de asimilar pronto, con un riesgo límite y unas facultades físicas y síquicas
increíbles.
El
torero nace y se hace, pero torero es hasta que se muere, nunca se deja de ser
torero, porque esto no es una profesión, sino una vocación, viviendo las 24
horas para la profesión, es una forma de vida una forma de vivir, porque para
se es torero tanto dentro como fuera de los ruedos. Además poniendo énfasis,
que lo que más le llena, es el respeto que incluso los profesionales dentro de
la misma profesión, se respeten entre ellos y te tengan como un buen
profesional, recalcando para que los chavales lo tengan siempre en la cabeza,
que el ser torero no son las dos horas dentro de la plaza, sino que hay que
tener todos estos valores que da la tauromaquia siempre presentes tanto dentro
del mundo del toro, como fuera.

La
reflexión final, es la satisfacción de pensar que incluso en los tiempos que
corren en el mundo del toro, ahora es cuando de verdad el toro se esta abriendo
al mundo del exterior, con coloquios, clases prácticas, acudiendo a los
colegios a explicar el mundo del toro, redes sociales, etc., para que el mundo
se dé cuenta de que el que más quiere al toro son los propios profesionales del
toro, con todo lo que digan los defensores de animales, con el pesar de que no
se le dé el auge, que tienen otras cosas, cono el futbol, carreras, etc.
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