lunes, 25 de julio de 2016



             Francisco Romero López

               "CURRO ROMERO"


  Torero que nace en 1933, en la sevillana y torera localidad de Camas   (Sevilla,  España), una población que ha dado numeroso y emblemáticos toreros, entre ellos  a el que nos acercamos en esta ocasión en nuestro Blog  "Toreros de Tapia", un torero que con tan solo doce años,  se fue al campo a trabajar, en un cortijo que estaba cerca del pueblo de   Camas, y luego ya después de dos años, se le metió en la cabeza que quería ser torero.  Comenzó en los tentaderos, de tapia, a torear de salón,  con unos catorce años, los novilleros Antonio Cobos,  Pepe Rivas, El Pio, Salomón Vargas, entre otros,  le enseñaban las artes de la tauromaquia, y hasta que se lanzo a salir y torear en público.

      Curro Romero vistió el traje de luces por primera vez en 1954 en la pequeña plaza de toros de La Pañoleta (Sevilla), y apenas quince días después hizo su debut en un festejo con picadores.
Tras tomar la alternativa en Valencia en 1959 de manos de Gregorio Sánchez, protagonizó un sonoro triunfo en la Feria de Abril de Sevilla de ese año y, con la confirmación de su doctorado, fue incluido en el escalafón superior del toreo.
      
   

 Es un torero de Madrid y de Sevilla, en esta última, que fue la que le pario como torero, le ha mantenido toda la vida, incluso llegando a torear cuatro tardes en la misma feria, teniendo la suerte que la gente le respondía siempre, teniendo mucha responsabilidad por ser su tierra natal, y Madrid, según Curro, en cuanto llegas al público, es un coso que se entrega y te da todo, con un punto de misterio, por resumir la actuación, en triunfo o decepción, pero no completa, en esas tardes que no te ves con el animal, y el siempre tiraba por la calle del medio pasara lo que pasara, con la anécdota,  que llegaron a preguntarle, que le daba más miedo el publico o el toro, y él respondió  que el toro,  que le hace más daño si le coge, que por el publico siente respeto, pero por el toro siente miedo, y no hacer lo que quieres con cada animal es muy malo, el saber que no te permite el toro realizarle en esa tarde lo que quieres como torero, es mejor dejarlo pasar y otro día será.

   
A los largo de su trayectoria, en efecto, se alternarían los méritos (gracias a su espléndida concepción e interpretación del arte del toreo, armoniosa y depurada, que le llevó a reinar en los cosos con el apodo de( El faraón de Camas) y las faenas bochornosas, en las que daba muestras de desidia o cobardía. Fueron memorables sus triunfos durante la campañas de 1984, año en que toreó trece corridas (entre las que destacó la del 30 de abril, en la que cortó dos orejas en la Real Maestranza), y de 1985, con veintiuna corridas, entre ellas la de la tarde del 1 de junio, cuando alternó en Madrid con Antoñete y Curro Durán.


   Curro Romero mantuvo una alta cotización en las plazas más importantes a lo largo de su dilatada trayectoria. Fue el torero que en más ocasiones salió a hombros por la Puerta Grande de Madrid y por la Puerta del Príncipe de la Maestranza de Sevilla; cinco Puertas del Príncipe, y siete Puertas Grandes de Madrid, sin ser partidario de las cuentas y los números, porque ha habido faenas de mas merito que en algunas salidas por las puerta grandes, qué un torero lleva en cuenta, , que se han malogrado con los aceros, y que también están en la retina de los toreros y los aficionados.  Estar todas las tardes, jugándose la vida en muy duro, diciendo a los que comienzan, que las faenas son de diez,  quince minutos, que las faenas cortas y emocionantes, en las que el toro te ayuda, tu estas dando el do de pecho, llega un momento que hay que decir aquí, matarlo jugársela a copas,  y dejar ese sabor de boca que merece  al respetable, dejando ese pellizco para que vuelvan a verte , y confiar en otra nueva tarde, como nos cuenta que decía Belmonte, cuando se disponía a matar un toro, y le increpaban con que no lo hiciera, el dacia: "el que quiera que vuelva mañana".  Con todo, no fueron pocas las ocasiones en que hubo de abandonar los cosos bajo una lluvia de almohadillas o escoltado por las fuerzas de seguridad, e incluso pasar una noche en el calabozo detenido  por no querer matar un toro en Las Ventas de Madrid, donde al día siguiente abrió la puerta grande de esta plaza,  cortando dos orejas en un mismo toro.



contandonos, y es una cosa de la que no  se habla habitualmente de Curro Romero, y es que tiene muchas y muy serias cornadas, que no todo ha sido de color de rosas y que son momentos y recuerdos que no se quitan de la cabeza así como así, recuperándose mentalmente, poniéndose delante del toro lo antes posible, y para terminar este espacio podemos decir , que sus mejores tardes mostraron, entre otras virtudes, su  elegancia con el capote, sus verónicas de ritmo y cadencia inigualables, y su hondura y plasticidad en la manera de interpretar el toreo de muleta,  de dimensiones más pequeñas de lo normal, porque le gustaba pasarse los toros muy cerca, y disfrutar del paso del animal demasiado cerca, cualidades que se vieron ensombrecidas por su dificultad a la hora de ejecutar la suerte suprema y sus “espantás”, que ha sido lo que más a odiado, ese momento, que el  mismo nos cuenta,  le entraba una flojera de piernas, que pensaba al entrar a matar, se caería  antes de llegar al embroque con el animal en muchas ocasiones.

     
Entre otras anécdotas de su vida como torero,  están  las de que mato una corrida de Victorino Martin en Guadalajara,  con todo lo que dice la gente que no ha matado corridas duras,  su color preferido es  el verde, como la camiseta del Real  Betis Balompié, (al que pertenece como socio),  toreros a los que entre otros admira, han sido:  Pepe Luis Vázquez, por estilo y torería, Rafael de Paula, con el que ha toreado muchísimas corridas de toros, como torero y compañero en la plaza y fuera de ella, etc.
      Convertido en una figura carismática, les dice a los que empiezan en este duro mundo del toro,  que el seguro de vida de un torero,  es ver el toro durante la lidia, y observar al animal, para prever lo que este quiere hacer para anteponerse y meter en faena  al toro lo antes posible, para que la gente se impregne enseguida,  templando  a los animales, torear despacio y torear con muy templado,  y llevarlo a tus sentimientos, medirle el tiempo de la embestida e imponerte tu al animal, para entre muchas cosas  disfrutar, y llegar al momento de poner los pelos de punta a el público y aficionado, que es el que te da todo, porque hay que tener en cuenta, que el triunfo sabe a sangre y fuego cuando el animal no vale, y saben a gloria cuando sales por esa puerta a hombros , confesando  Curro Romero, que en esos momentos,  le gustaba estar solo, y disfrutar con poca gente del los éxitos. 
    
  Después de 50 años toreando, el no torear, le lleva a recordar las sensaciones delante del toro, que no  cambia por nada, que sin ninguna duda, está más tranquilo y sosegado con la vida que lleva ahora mismo, pero, que se echan de menos los momentos delante del toro, parar su embestida , reducir  la velocidad de esa mole de animal bravo, que tú engañas con ese trapo, paras y le haces de pasar sosegado,  y despacio, poniéndote los vellos de punta cuando estas toreando, y que en estos momentos,  solamente recordarlo te vuelve a pasar,  los días previos a los festejos, y el estar con el trasiego de las ferias, las fechas,  el riesgo y la emoción, porque un torero no deja de ser torero en ningún momento, incluso Curro Romero,  que no ha vuelto a torear desde que lo dejo en el año 2000,  anunciando  su retirada definitiva de los ruedos.
  


  En estos momentos vive en una casa en su tierra natal,  Sevilla, con el nombre de "Bella Sombra", en honor a un árbol que ya existía cuando la compraron, y que realmente da una impresionante sombra a toda la parcela, donde nos encontramos con un pequeño museo, con su ropa y trastos  de torear, cabezas de toros, guitarras de amigos como " El Pescailla",  marido de Lola Flores, Los Quetama, otra  de Concha Piquer,  y grandes recuerdos que a parte de los externos  que se ven,  hay muchos otros que  lleva dentro de el.





sábado, 25 de junio de 2016

               

       Desde los meses que  realizamos la entrevista hasta estos momentos han pasado tantas cosas en las vidas de estos alumnos de la escuela taurina de Colmenar Viejo, que en este  tiempo ha sido tan grande la progresión de estos chavales,  que sin duda alguna ahora en estos momentos, estamos hablando de novilleros sin caballos, que plasmaran un importante capitulo, dentro del mundo del toro.  En esta ocasión nos referimos a:
               
               "SERGIO DIAZ"

     El Sentimiento hacia el toro,  se la inculco, o  transmitió,  en una familia a la que no les gusta mucho este  mundo, o no tienen una  gran afición  a los toros,  su abuela materna, ya que en  su casa se veían  normalmente esas corridas de toros que se retransmitían antes, y no hablamos de tantos años, en televisión  española,  y que tantos aficionados hacían, comentando, que en vez de ponerle dibujos animados,  le ponía corridas de toros, lo que le ha valido en estos momentos, para  luchar por ser alguien en el mundo taurino, siendo el pilar de esta lucha, la escuela de tauromaquia  que en esta ocasión es la de Colmenar Viejo, que además toreando sin caballos, y empezando, es muy difícil a no ser por el apoyo de la escuela, tirar para adelante en este momento.

    Según Sergio Díaz, el gran fallo que tiene la gente, es pensar que de las escuelas de toreros, se sacan prototipos iguales, y  según el no es así, las escuelas te enseñan una técnica, que cada uno lleva a la practica de manera diferente, puesto que cada uno quiere destacar de una manera distinta delante del toro, y que en definitiva es lo bonito, el ser diferente, y hacer o innovar cosas que no es capaz nadie de hacer, teniendo también en cuenta, que dependiendo de la escuela a la que pertenezcas, tienes, más o menos oportunidades de torear, y preparación, nos pone el ejemplo de la escuela de Madrid, que siempre a destacado, por los profesores, y las oportunidades que en esta dan, pero que de todos modos le está muy, muy agradecido a la escuela de Colmenar, por la oportunidad que le están dando  en la vida,  para ayudarle a ser torero, y como le impregnan e inculcan este bonito oficio, opinando según el, que los valores de la vida, y el respeto, el estar, el vivir, no hay ningún otro sitio donde se pueda aprender, a no ser que te dejes embrujar por la tauromaquia.  
    En su caso, incluso piensa, que si no hubiera sido por el mundo del toro, que le engancho a tan pronta edad, seguro que sería un drogadicto o un perdido, pero que con la ayuda de la escuela, de los profesores, de la profesión , en la que te juegas la vida cada vez que te enfrentas a un animal tan fiero como es el toro, no tienes esa mentalidad de salir, de perdición, que también tienes tiempo  de todo en la vida, pero que ellos, tienen el entrenamiento, en cuidarse, el mentalizarse, de que esto no es un juego, que en una corta edad, te madura, y hace ser diferente, diferenciadoles, del resto de chavales de su edad.
  Admira la figura del torero de tapia, puesto que antes se hacían ricos con el toro, , toreando, y surgiendo de la nada, ahora en estos momentos, tienes que tener, nombre o tener dinero, para tirar hacia adelante, y  llegar a algo, teniendo en cuenta que de verdad lo que te pone en tu sitio, es el toro.
  Coge muchas cosas de muchos toreros, pero se fija en por ejemplo Diego Urdiales, en toreros que no tienen casi nombre, y que dejan y plasman todas las tardes en la que torean, lo que son y quieren ser en esta fiesta, con las pocas oportunidades y recursos que tienen, como luchan por mantenerse, superándose a ellos mismos día a día, viéndose reflejado en un cartel imaginario, con Urdiales y Castella, viendo a cualquiera de ellos dos,  como un José Tomas en estos momentos del mundo del toro, emplazando este cartel en Madrid o Sevilla, que es la ilusión de cualquiera de los toreros, que están empezando como él.
 
    Se imaginan el futuro como toreros, de poder vivir de su profesión, de sacar fruto de estas enseñanzas y esfuerzos que se realizan, formando parte de esta carrera tan dura, el estar  también parado, aprovechando para prepararse, y superarse, siendo su próximo reto el hacer el debut, de luces, y poder  torear en Las Ventas de Madrid, creyendo, que no están preparados todos los novilleros que allí torean, que algunos llegan a eso, y no quiere ser reiterativo, por el dinero, pero que sí, que se sueña en llegar a ese momento de hacer en esta plaza el paseíllo, teniendo en estos momentos la oportunidad, de llegar a realizar su sueño, ya que esta acartelado en el certamen de Camino a Las Ventas en este 2016.

     Hay que dar la importancia a cada uno cuando la tienen, y en estos momentos a los que están empezando, se les da la importancia que tiene, pero, que se tienen que ganar el puesto, que no le gusta que le regalen nada, y que se tienen que ganar el nombre, puesto, y ser el mejor con lucha, sacrificio y esfuerzo, que las cosas regaladas, no te hacen ni persona, ni torero, ni fuerte, puntualizando la importancia, de los consejos de las mayores, que ya han pasado por los ruedos, viviendo esas sensaciones y miedos del momento, como el día de su debut con publico en  el pueblo madrileño de Valdaracete, en el que se presento acongojado, según el, y que luego le salió redondo, en una plaza de barrotes, siendo el día mas importante de su vida como novillero, toreando más adelante unas cuantas mas, pero no siendo las mismas sensaciones y emociones, como ese debut.
 




martes, 24 de mayo de 2016



              CARLOS NEILA




  Nos acercamos a un torero, que como a continuación nos cuenta, y además muy modestamente, ha sido maestro en su época, ha sido maestro de toreros, y en estos momentos sigue siendo maestro de un grupo de alumnos aficionados prácticos en su pueblo natal, Arganda del Rey, pueblo con mucha tradición taurina, y tierra de grandes efemérides, tanto en el toreo serio, como en el mundo del toreo a cuerpo limpio.  En esta ocasión tenemos el privilegio de contar con las reflexiones de Carlos Neila.
  Carlos Neila recuerda sus comienzos en el mundo del toro, teniendo una infancia muy feliz, a sus padres le gustaban mucho los toros, ve,  y va a  los toros con ellos en numerosas ocasiones, con lo que se queda impregnado de esta bonita fiesta.  En su pueblo, son famosos los encierros, y las capeas, contando una pequeña anécdota, que con la edad de cuatro o cinco añitos, le entraron ganas de orinar,  y por casualidad o por cosas del destino, lo fue a hacer en la pierna de Victorino Martin, cosa que en alguna ocasión lo han referido y reído juntos.

 
  La verdadera afición le entra en lo que ahora es una pequeña finca con plaza del toros, afincada en su pueblo, llamada La Venta del Toro, con un tío suyo, que a cada uno de sus hijos,  les compraba una vaquilla para que la toreasen, en el día de su comunión, Carlos Neila nos confiesa que en esa placita,  torero por primera vez con una toalla de cuadros, llegándole tanto,  que con doce o trece años convence a sus padres, y comienza a acudir a la escuela de tauromaquia de Madrid,   pero al contrario, de lo que creían sus padres,  con el tiempo le engancho cada vez más,  hasta llegar a tomar la alternativa mas adelante como matador de toros, siendo el pilar como torero,  su familia,  como hemos dicho anteriormente, sus padres, que por desgracia ya no están aquí, y en estos momentos sus hermanos, que afortunadamente se llevan muy bien, y los cuales siempre le han apoyado y aconsejado,  en todas las decisiones.
  Solamente tiene elogios para la escuela donde compartió clases, decepciones y alegrías, con muchos de los maestros de su época, Gregorio Sánchez y Enrique Martin Arranz, al igual que con los compañeros  durante unos cinco años, y donde con todos los conocimientos que allí le impartieron, le hicieron torero.  Llego a torear,  más de treinta novilladas sin caballos, corto seis orejas en cinco tardes en los certámenes que se realizaban en la plaza de toros de  Las Ventas, contando una curiosidad que le paso, en una novillada que realizaba la policía municipal de Madrid, le puso la escuela, para matar un novillo picado, (su primer novillo picado)  en Las Ventas  de  Madrid, y en esos momentos hera  el hombre más feliz del mundo,  estaba la plaza llena, una semana muy complicada de exámenes de C.O.U,   corta dos orejas, sale por la puerta grande y se le quedo una espinita, de no mirar hacia arriba,  como le decian los grandes,  para ver los cuadritos marrones de esa emblemática puerta grande, con lo que se le quedo el resquemor de volver a salir, y mirar para arriba, lo consiguió en otras dos ocasiones más, y miro para ver esos cuadros marrones tan soñados, que aun confesándonos que de matador de toros tienen que ser de otra manera,  a él,  le llevaron al éxtasis en su momento.      Pero también al dejar el amparo de la escuela  como novillero, la cosa se paro y tenía que hacerse torero,  tocar pelo de alguna manera, enganchándose al carro de matar los novillos en muchas de las capeas que se celebraban , como en el pueblo de  Drieves, nos cuenta,  que dejo impactado a Manuel Vidrie, con  lo que tuvo la oportunidad al poco tiempo,  de torear una novillada picada que este le proporciono, en la que corto tres orejas y un rabo, toreo también,  el  Festival Taurino televisado de Chinchón, sin arrepentirse de nada de esto, puesto que el torear le daba experiencia y oportunidad de que le viesen en el ruedo, puesto que el ser torero, es una carrera, es un aprendizaje, y te tienes que ir formando poco a poco.
   


  Debutó con caballos el doce de septiembre de 1988 en Arganda del Rey, consiguió matar otras dos novilladas, el año siguiente, se presenta en Madrid, las cosas no salieron bien, y se paro su carrera en seco, toreo solamente nueve novilladas, y empezó una travesía por el desierto, hasta que consiguió hacer las veinticinco novillas que le estipula la ley  para tomar la alternativa.
   Se sincera con nosotros, y nos comenta, que cuando llegan los triunfos, llegan las novilladas,  las actuaciones de casi diario, no estás en la realidad de la vida, te preparas a ti mismo una película, que no es nada masque eso, una película, y cuando llega la verdad, te das cuenta, que estaban en un mundo en el que no te había tocado llegar de momento, y que no era el que te correspondía, siendo esto una cosa de las que el siempre ha intentado inculcar en aquellas personas a las que le ha dado clases o ha tenido la oportunidad de preparar como toreros, que por muy bien que te vallan las cosas en este mundo del toro, cada momento tiene su tiempo, si no lo mas fácil es que cuando llega la verdad y la realidad, te caigas.
  Todo tiene su parte buena y su parte más dura, las responsabilidad, de torear en esas plazas como Sevilla, Madrid, Alicante, etc, son para un novillero y torero la ilusión de triunfo y de estar en esas plazas que siempre has soñado y que está al alcance de tu mano, el poder realizar en ellas, la faena de tu vida, siendo esto muy difícil, por lo que nos comenta de esa inscripción en la entrada de la Escuela Taurina de Madrid, de que  muchos lo intentan, pero muy pocos los que llegan a conseguirlo.

En su caso es un oficio que le ha llegado a enganchar, por lo apasionante que es, un color preferido de trajes, el azul marino, no tiene supersticiones, pero si manías, en algunas cosas, como, el empezarse a vestirse por el lado derecho, y como puntualización, nos dice,  que el día de su debut en Madrid, empezó al contrario y se volvió a desvestir y luego a vestirse de nuevo, quede aquí dicho esto. 





       En su caso, se le ha quedado alegría y satisfacción de su paso por el mundo del toro, no por los triunfos, o por no haber sido capaz de conseguir ser figura del toreo,  que también  ha tenido muchos triunfos, pero ha tenido la satisfacción de vivir como tal, gracias a la enseñanza, de ser director artístico de la Escuela de Santiago de Cali, (Colombia), ha sido el director artístico de Tauromaquia Mexicana, en México, siendo tratado como una figura del toreó, viviendo todo muy rápido, incluso comentando con José Tomas en cierta ocasión, de que Carlos Nelila,  era consciente de que no ha sido,  ni será figura del torero como él , pero que tenía que reconocer, que posiblemente haya disfrutado este mas que José Tomas de la vida,  y del toro, dándole la razón, puesto que Neila, ha conseguido torear en prácticamente toda España, no de matador, pero sí de novillero, y luego a conseguido ser valorado y tratado de maestro, pasando muchas fatigas, pero no más que cualquier persona que quiera ser algo en la vida, pensando que un torero no deja de ser torero en ningún
momento, que no hay algo más grande que ser torero, quitando ese momento de ser padre, puntualiza,  sin plantearse que si no hubiese sido torero no sabe lo que pudiera haber sido, puesto que lleva toda la vida  ligado a este mundo del toro, dejando de estar en activo, por sentir, que su puesto estaba detrás de la barrera, inculcando sus aprendizajes de esa etapa de escuela taurina a todos los que por sus manos has pasado, incluso alumnos de la Escuela Taurina Marcial Lalanda de Madrid, diluyéndose ese apetito de toro y esas ganas de torear, que desaparecen, cuando uno ve que esta nadando a contracorriente.
    En estos momento se dedica a su campo, sus olivas, el caballo, las cepas, no le manda nadie, está impartiendo clases en la Academia Taurina para Aficionados Prácticos de Arganda Rey.
  En estos momentos le alegra que los chavales quieran ser toreros, es un oficio muy duro pero muy bonito, siendo importantísima la labor de las escuelas de tauromaquia, ya que aceleran el aprendizaje de los chavales , los forma como personas con respeto, les inculca una forma de ser y vivir, como cualquier profesional del mundo del toro.


       Cada una de las personas que ponen su granito de arena para que esto del toro se mantenga, sin hablar de los toreros y profesionales, sino como él, con esta Academia para Aficionados Prácticos, todas aquellas personas que intentar hacer ver a la gente y al publico,  que al final es el que sustenta esto, y enseñarles que en una tarde de toros,  no solamente está la faena del toro y torero, que una persona que entienda o tenga un mínimo de conocimiento de la lidia,  se puede sacar cosas muy buenas de una corrida de toros, y que si se hace ver,  que esto no es solamente el torero que mata el toro, se podrá dar a entender a la gente que no es partidaria del mundo del toro, que no es como se pinta, y que es una tradición y cultura nuestra,  quitando tabús que están encallados, para conseguir que una tarde que pueda ser aburrida, pueda ser una gran tarde de disfrute.
 
   A los chavales que quieren ser toreros, Carlos Nelia, les dice que se apunten a una escuela de tauromaquia, que en toda España  las hay y muy buenas, que lleguen hasta donde quieran llegar, y que si les deja el corazón y la suerte,  lleguen muy lejos,  y que si no, por lo menos se pasearan por las plazas a ver un acorrida de toros, con una sabiduría,  que les hará ver una tarde de toros diferente,  entretenida, con conocimientos,  y como buenos aficionados.




  

martes, 26 de abril de 2016




  Nos introducimos en los adentros de la Escuela Taurina de Colmenar Viejo, para enseñar las entrañas de un novillero sin caballos, que esta imparte clases, y que nos cuanta las vivencias y experiencias dentro de ella,  hablamos de 

           FELIPE DOMINGUEZ



   Es un novillero sin caballos, que en estos momentos destaca dentro de su escuela, en  su casa hay una gran afición al mundo del toro, en cuanto a padres, tíos, etc. e  ingreso en la escuela de toreros de Colmenas Viejo, no para intentar ser un torero mas, sino, para llegar a ser el mejor, teniendo una gran ayuda con su padre, pero reconoce que si alguien te puede ayudar en estos momentos a dar ese pasito para ser algo o alguien en el mundo del toro, hay esta la figura de la Escuela Taurina, que te da ese impulso, y te ayuda a encaminarte, pero que tu también tienes que poner de tu parte, para seguir la senda que esta te marca, siempre siendo uno mismo, e  intentar ser alguien diferente, porque es una profesión muy dura, y llena de mucho esfuerzo, pero el que llega a este punto, de partida es porque quiere.
               

 

    En estos momentos el encaminamiento de su carrera lo hace la escuela de Toreros, porque si no fuese por ellas, no sería posible de iniciarse en este mundo, afirmando, que en las escuelas de tauromaquia, aun enseñando a todos los alumnos lo mismo, cada uno tiene y expresa su concepto, y que cada uno es distinto, no como el concepto que hay de que las escuelas son prototipos y que todos los que en ellas se curten son iguales, pero que cada uno además y dependiendo de la escuela en la que se compartan las clases, se tiene más o menos oportunidades, pero que luego todo depende de que el que vale, vale, y el que no,  ya puede pertenecer a la escuela que sea,  teniendo en cuenta, que Felipe Domínguez  siempre a sido una persona tranquila, viviendo desde pequeño dentro de este mundo del toro , y nos cuenta que las escuelas imparte unos valores que en otros sitios no se enseñan ni se aprenden, y que las cosas evolucionan, viendo la figura del torero de tapia, en un modo pasado, por que el aprendizaje de las escuelas, son más completas, sin quitarse de la cabeza, que al final, la frase es esta,  el toro es el que te pone en tu sitio, viendo los distintos certámenes y bolsines, no como cribas de chavales que están empezando, si no oportunidades que les brindan de darse a conocer como toreros, y de realizarse delante de un animal.

    Le gusta  "Joselito",  José Tomas, pero solamente para coger conceptos, porque nos recalca otra vez que cada uno tiene que tener su personalidad, siendo el cartel de sus sueños, José Tomas, "Joselito", y con cualquiera de sus compañeros, que sería señal de que todos han llegado a triunfar, y a llegar a la cima de este difícil mundo, emplazándolo en un marco inmejorable como puede ser Las Ventas en  Madrid, Nimes, en Francia, etc, pero que tampoco, le importaría en la plaza de Plasencia, Colmenar, que es la plaza que les ha visto crecer y realizarse como torero, viendo su futuro como torero, incluso con todo el sacrificio que lleva el intentar llegar a esto en los comienzos, muy duro, pero apetecible a la hora de querer llegar a algo, y poniéndose metas, como en la que estos momentos ronda por su cabeza, que es debutar de luces, y luego ya llegaran mas metas,  poco, a poco.  Pensando que este mundo es con paciencia, que no se tiene qué  torear por el dinero o la fama, sino por querer ser torero, que en algunos momentos solamente por decir que he llegado a torear en Madrid, se estampan, con un reto muy difícil, que no saben sin coger los trastos, en el buen sentido de la palabra, guardando un respeto a todos ellos, pero que cuando se toma una decisión de estas, es para ir y estar muy preparados.
           
 La tauromaquia en este momento, lo ve muy mal. por los anti taurinos, por el poco apoyo del gobierno, que tenían que dejar de decidir a las personas con su vida y con su futuro, no compartiendo al idea de que el torear es maltratar a un animales darle a un animal la oportunidad de defender su valor y su fiereza, cosa que a cualquier otro animal, no se le permite hacer, al que no le guste, que no valla, que no lo vea, pero que dejen a los que están dentro de este mundo a seguir aportando lo que la fiesta da, puestos de trabajo, el conservar a un animal como el toro bravo, y si estamos en un país libre, que dejen de opinar a cada ciudadano lo que quiera, porque a Felipe Domínguez, hay muchas cosas que no le gustan, y lo respeta.
    Es muy importante la opinión de los maestros y personas que ya han pasado por este mundo, por su experiencia, por el haber pasado por ese trago de la dificultad que exige esto, y que te hacen de seguir para adelante en muchas ocasiones, como cuando llega el día de tu debut, en público, que fue en Plasencia, que incluso con todos los nervios que esto conlleva, llegas a ser la persona más grande del mundo en tus adentros, y no te cambias por nada, por lo que vuelve a repetir, que en esta afición que nos une a todos los taurinos, lo más importante, es pasar poco a poco.

    


  

viernes, 25 de marzo de 2016



     
Si hay en este mundo del toro un profesional con resignación y con una manera de vivir para y por el mundo del toro, este se llama Jesús Perez:

            " EL MADRILEÑO"



   Su afición le viene desde chiquitito, cuando con un familiar se acerca a una corrida de toros,  y esto le impregna en sus sentimientos tanto, que quiere ser torero, pero tanto y de que nanera, que cuando se quiere dar cuenta, ya no puede salir de ese círculo,  lo único que intenta, es triunfar y verse en todas o en las mayoría de las plazas de todo el mundo taurino, apoderandose de el,  ya no una profesión, si no un sentimiento.
  Se viste de luces en Cuellar, Segovia,  siendo uno de los días mas inolvidables de su carrera, puesto que los trajes de torear solamente se los ponía para probárselos en su casa, y cuando llega el día y además con compañeros en las plazas de la categoría de  "Fundi", "Bote", etc, que además le decían amistosamente, el madrileñito, con esos pelitos ribios que tenia, puesto que ellos eran algo mayores en edad,  y en el paso por la escuela taurina  de Madrid, pues le llenaba de satisfacción,  de dar ese pasito de becerrista, a novillero sin caballos.  En Andara Alicante llega el debut con picadores, siendo más diferente, se siente más torero, mas profesional, viendo como le chorrea la sangre del puyazo a el toro por el lomo, como se siente ese sonido de estribos  de los caballos de picar, viendo el animal con mas volumen, y además pensando en que solamente se separa un paso para  llegar a ser matador de toros, logrando en esas entremedias,  su presentación en la primera plaza del mundo "Las Ventas", de Madrid, una tarde que según "El Madrileño", la recuerda como una fecha amarga, puesto que  fue una mala tarde, con un ganado muy duro y difícil, sin opción de triunfo que chafo todas las esperanzas y las ilusiones que llevaba, a ese coso, que tanto da, pero también que tanto te puede quitar.

Dos años más tarde de ese debut, cuando su carrera se había puesto muy cuesta arriba, en condiciones muy difíciles, se le cruza en otra de las vueltas a esa plaza de toros, un  novillo, de nombre "Gañan", novillo que tiene en el salón de su casa por cierto, que le corresponde en primer  lugar, le  corta las dos orejas, toca el cielo con las manos, le da la vida, la felicidad, y el resurgir de su carrera de nuevo, como novillero, no en ese año pero si al siguiente, con 36 fechas en el esportón, Albacete, Nimes, etc., 

metiéndose en el circuito de nuevo y llegando a torear en las primeras plazas y ferias de toda España,  teniendo como curiosidad, que en esta plaza en la que le dio todo, al poco tiempo recibe una gran cornada, haciendo el gran esfuerzo de  matar a el toro ya cogido, una cornada muy seria, y cuando "El Madrileño" entro a la enfermería, y cayo el toro al el suelo,  la cuadrilla dio dos vueltas al ruedo y se les pidió una tercera, apuntando también, que fue una alteración de orden publico esa tarde y en ese toro que fue el primer toro de la tarde, que el presidente de la corrida no quiso conceder las orejas del animal, teniendo  que salir escoltado por la policía de la plaza, lo que dio a Jesús Pérez "El Madrileño" mas alas y ganas de seguir siendo torero, puesto que se dio cuenta, que si uno se aferra a ese sentimiento y a su afición, como a la  torería, se sobrepone y se regresa  mucho más reforzado y mentalizado para poder triunfar.


Llega la alternativa, un 25 de Mayo, en plena feria de San Isidro, con una terna de ensueño,  Palomo Linares, y Enrique Ponce, con toros de Atanasio Fernández, cartel con el que sueñan muchísimas figuras del mundo del toro, una tarde sin mucho triunfo, un poco precipitada, con un chaval que no estaba demasiado toreado, sin sentir el aliento del toro en demasiadas ocasiones, como pasa en la actualidad en muchas ocasiones,  y a partir de ese momento llego la cuesta arriba, por una parte, de pasar a formar parte de ese máximo escalafón de matador de toros, y por otra,  esa tarde ingrata en la  plaza de toros de Las Ventas de Madrid, que sin duda pesa tanto, pero que deja de estar durante diez años a "El Madrileño", como matador de toros, 


cosechando diversos triunfos  en muchas plazas, hasta que llega el momento de pasar a las filas de los toreros de plata, y se acuerda en esta reflexión de los chavales que empiezan y las cosas no les salen bien, diciéndo  que como a él,  con todo el dolor de su corazón, por que en su cabeza tenía la idea  de pasar por los ruedos con la muleta y la espada, pero no pudo ser así, se le cerraron muchas puertas, y con toda la humildad del mundo, se hizo
banderillero, yendo por derecho, haciendo las cosas bien, pidiendo todos los derechos estipulados, sin aparentar demasiado y haciendo las cosas siempre en torero, se llevo premio en dos ocasiones 2005 y 2007 en la feria de San Isidro., llego a entrar en las filas de toreros como Fundí, Juan Mora, Morante de la Puebla, hasta que llega su peor percance en la plaza de toros de  Montt de Marsans, Francia, un percance que le retira del toro, una cornada que ni él tenía preparada en su cabeza, puesto que los profesionales que se ponen delante de una fiera, incluso sabiendo que tienen posibilidades de que pase, nunca piensan que de esa forma, truncando su carrera como torero de plata, y como profesional en activo, pero que han hecho continuar en este momento,  siendo torero porque siempre lo ha sido, ayudando a la fiesta de otra manera.

  
  En estos momentos, se encuentra dando clases a aficionados prácticos, siendo el único torero que está continuamente dando clases prácticas, pero no alternándolas, sino continuamente, como si los aficionados se entrenasen para ser matadores de toros, también  ha hecho una asociación que se llama Aficionados Prácticos Amigos de Jesús Pérez "El Madrileño",

 con lo que intenta  crear grandes aficionados, que se den cuenta lo difícil que es torear incluso una becerra, incluso medio sabiendo, para  valorar el esfuerzo y trabajo que realizan los toreros en las plazas en su justa medida,  que no se critique o se sepa criticar lo que realiza un torero por muy chaval que sea en la plaza de toros, que lo peor de un torero en la plaza, ya no es la crítica, el triunfo o el fracaso,  sino la indiferencia cuando se está toreando con dificultades, ya sean climatológicas, por las condiciones del animal que le ha tocado en suerte, o por una simple mala tarde, inculcando esta profesión con mucho respeto,  tanto los aficionados hacia los toreros, como los toreros hacia los aficionados, teniendo en cuenta, que un torero, o cualquier profesional que se juega la vida en el mundo del toro, sale del hotel a la plaza,  y no sabe si volverá,  o dejara su vida por el camino.

sábado, 27 de febrero de 2016

    Nos complace y nos encomendamos hoy, a demás con un poco de retraso por culpa de la redacción de "Toreros de Tapia", que intenta ser puntual con sus publicaciones,  a un novillero sin caballos, que nos descubre las intimidades de su carrera hasta el momento,  en la que pone todo su empeño, para llegar a ser uno de los mas grandes en esto del toro, hablamos de:

                 "JOSE AGUILERA"


     Le lleva a ser torero sin tener a nadie vinculado con este mundo ,  el ir a la plazas y ver los toros en vivo,  teniendo muy buenos aficionados en su familia, siendo en estos momentos el pilar de su carrera,  la Escuela  Taurina de Colmenar Viejo (Madrid, España),  que les da la oportunidad de torear y aprender las técnicas del toreo y a su vez, les enseña a lidiar no solo como toreros , también  con los componentes de esta difícil fiesta, dando en estas escuelas, en concreto en esta escuela a la que pertenece, la oportunidad de asistir a los distintos certámenes, tentaderos,  y la oportunidad de torear no solamente de salón, si no también de enfrentarse a anímales vivos, que sin duda,  quita muchos miedos , dando a su vez  mucho oficio, dejando desarrollar a cada uno de los novilleros,  lo que tienen dentro de uno mismo, siendo en cierto modo,  una enseñanza igual, pero un desarrollo distinto a cada uno de los que en estas escuelas aprenden las técnicas de la tauromaquia, viendo que depende de la escuela a la que se pertenezca,   se les dan más oportunidades que en otras, pero también puntualizando, que si se destaca o se empieza a destacar dentro de cualquier escuela, esta se vuelca, para darle la mayor cobertura y que pueda tirar para adelante lo máximo posible como torero,  reconociendo, que a demás de las enseñanzas propias de una escuela de toreos, se les enseñan valores, que no se pueden aprender en ningún otro sitio, como son los valores de la vida, de respeto, de convivencia, y muy importante,  ser buena persona.
     
     
Ve la figura del torero de tapia, como una figura extinguida, una figura, que en ciertos tiempos era la manera de torear, de que se le viese las cualidades de un novillero, y que en estos momentos, entre el apoyo de  las escuelas, que cada uno quiera llegar a donde quiera o a donde pueda, y en algunos momentos con el apoyo económico que hoy en día esta tan de moda, se puede llegar a ser torero, teniendo siempre en cuenta a su modo de pensar, que al final el que pone a cada uno en su sitio, es el toro.
      Se fija en la figura de Talavante, porque le ve como un torero diferente, aunque cuando se está delante del animal, no se piensa ni se intenta de imitar a nadie, sino en ser tu mismo, e intentar desarrollar lo que en las escuela te han ensañado y tu eres capar de hacer, soñando un futuro cartel con toreros jóvenes, nos comenta el nombre de José Garrido, un torero al que admira desde sus comienzos, y como no,  el anteriormente citado, Talavante,  en un marco como Córdova (España), Colmenar Viejo Madrid  España), o alguna de estas plazas, que sin tener un nombre tan importante como otras muchas capitales, tienen ese gancho y ese picantito de la historia.
  
  Este año, es importante en la carrera de José Aguilera, puesto que pretende debutar con picadores, y dar un  saltito mas en este difícil mundo del toro, puesto que, como todos sus compañeros de escuela, es muy difícil mantenerse, entrenando tanto, esforzándose tanto, para luego llegar e intentar estar bien las pocas tardes en las que se torea, reconociendo como detallaremos más adelante, que él  puede señalarse como privilegiado, puesto que , debuto de luces el 2 de Agosto del 2014 en Soto del Real, y ese día fue el más grande de su vida, esta apunto o espera debutar con caballos en este año en el que nos encontramos 2016, después de dos años de altibajos o de preparación en este mundo del toro, como nos cuenta en esta entrevista, ha llegado incluso con su corta carrera de novillero, a  pisar el ruedo de la plaza de Las Ventas  (Madrid), que al revés de la opinión de muchos otros, nos comenta que esta plaza,  es un escaparate, si la cosa sale mal, ya habrá oportunidad de volver, pero si la cosa sale bien, en una manera de darte a conocer y que el mundo sepa que existe un novillero, con un nombre en concreto, con la capacidad de poner patas arriba,  este mundo del toro, tan necesitado de cosas diferentes.
     Nos cuenta,  lo que más le impresiono cuando llego a esta plaza de las Ventas, fue cuando se abre el portón que da desde el callejón de cuadrillas a la plaza de otros, y ves ese desnivel tan grande que tiene en ruedo, desde ese mismo momento piensas, que dentro de un rato estarás, solamente el novillo y tu solos en este lugar, con esa impresionante vista, en esta plaza tan especial, para todo aquel que se quiere dedicar a ser torero, saboreando como decíamos anteriormente, que ya es un lujo y un privilegio en estar en esta plaza, pero a un mas, el cortar una oreja , quedándose con ganas de cortar la otra, pero sin cambiarse por nada, ni nadie, siendo la persona más feliz del mundo, cuando se pasea ese apéndice dando la vuelta al ruedo en este escenario, en este ruedo.

  
      Ve en estos momentos el mundo del toro, muy complicado, puesto que los estamentos políticos, y el mundo del toro en general, está muy complicado para sobretodo a los que están empezando, sin poner límites  a las protestas, puesto que donde termina su libertad, empieza la de otro, si no te gusta una cosa no  la compartas, no la ensalces, pero tampoco prives a los que si les gusta de esto que es una forma de vida, de estar, en la que no se mete nadie con nadie, en la que se dan muchos puestos de trabajo, y de la que vive muchísima gente.
 
     Cree José Aguilera, que no se le da la importancia que se merece a los novilleros sin caballos, puesto que estos son la cantera de los futuros matadores y toreros que corren el panorama taurino, ha participado en varios bolsines y certámenes, toreando en estos eventos, con verdad, luchando por tener ese premio, que en algunos casos es el trampolín, de sus cortas carreras, dando mucha importancia a la opinión de los profesores y maestros de en estos casos les dicen desde el callejón, y que demuestran que son enciclopedias vivientes del mundo del toro, poniendo énfasis en esos momentos malos,   en los que te hacen pensar, que esto no se acaba, que hay más oportunidades, y maneras de seguir.
   

 



lunes, 25 de enero de 2016

     Nos trasladamos a tierras manchegas, concretamente a la provincia de Albacete, para entrevistar  a una de las figuras de los 70, 80 y 90, que procediendo de una familia muy humilde, ganadera y muy pobre, llego a plasmar en la historia de la tauromaquia,  una de las paginas mas importantes de los ruedos españoles, y del mundo taurino .      Hablamos del maestro: 
                
                     "Dámaso González"


    Nació en una huerta de las afueras de Albacete, cuando tenía tres o cuatro años, y un poco uso de razón,  ya estaba escuchando hablar de toros, ya que su padre era muy aficionado, nos comenta, que si la vida del torero es dura, es porque  no consiga lo que quiere una persona, pero cuando lo llegas a conseguir puede llegar a ser la persona más satisfecha y feliz del mundo,  ese momento  no lo cambiaría por nada.  
    Cuando era pequeño, cambio tres o cuatro veces de barrio, sus padres estaban trabajando en una finca de un terrateniente de Madrid afincado en Albacete,  y en cada uno de los sitios en los que vivía, jugaban la mayoría de los chavales a el fútbol, haciéndose los balones de trapos viejos, con las cortinas de las puertas, con los mandiles de las madres, y cuando Damaso Gonzalez llegaba a cada uno de estos barrios en los que vivió, los chavales del vecindario,  jugaban a torear de salón, con las faldas de las madres, y de las mesas camilla, preguntándose a el mismo en esos momentos, que de donde le venía la afición y las ganas de torear, afición que a él,  no le ha impuesto, ni  obligado nadie, ha sido de su propia voluntad, como la mayoría de los toreros y aficionados,  siguiendo con un legado que viene de los padres, abuelos, bisabuelos, y de tradición de España y de los españoles, como es el mundo del toro.

   

   Hay que tener  en cuanta de la dureza de antes, cuando para ir a las capeas, tenias que recorrer, carreteras y caminos incluso sin asfaltar, tocando con los dedos en la tierra, por tener las zapatillas rotas, pero siendo tan duro, la dureza desaparecía, cuando llegabas a ese pueblo y te dejaban de dar diez o quince pases a un toro de capea, y dejarte de repetir en varias ocasiones, no teniendo palabras para llegar a definir la satisfacción que puede tener una persona en esos momentos,  teniendo en cuenta, que cuando uno no vale para esto, lo mejor es dejarlo, mejor es seguir siendo un buen aficionado,  y como Dámaso González dice, posiblemente en esto no cuajas, pero puedes ser el mejor en otra faceta de la vida, o para otra cosa, sin martirizarse de que no llegala hora de ser torero y triunfar, por no tener apoyos,  por no tener oportunidades, sino que el que consigue llegar, es porque esta elegido para esto,  y el que no,  es por qué vale para otra cosa.

   
   Podemos decir que Dámaso Gonzalez, es un torero de tapia, esculpido y creado en las capeas de los pueblos, en la calle,  comenzando en la parte seria del espectáculo cómico taurino,  Galas de Arte, del empresario  Jumillano padre, que por cierto,  le ayudo mucho poniéndole para torear en Burgos,  Valladolid, etc.,  también bastantes tardes con el Bombero Torero, vestido de pato o disfrazado de cualquier cosa, que cuando llegaba la hora de torear, se tenía que quitar para hacer faena y matar a ese novillo, pero por el toro, y por torear,  se hacia cualquier cosa, sin hacer daño, respetando siempre al animal, e intentando que la gente lo percibiera de esta forma, con mucho orgullo , felicidad, sacrificio y sobre todo muchas ganas de torear, con el hándicap de tener  incluso que alquilar los trajes que llevaba en los espectáculos, que nos comenta como anécdota, los alquilaban por días,  los cogía para un día y advirtiendo que posiblemente lo devolvería  unos días mas tarde, el aprovechaba, toreaba todas las tardes que podia, e incluso tuvo que aprender a coser,  para arreglar esos rotos de los trajes por las cogidas y revolcones, para devolver el traje que estaba hecho trizas, le preguntaban qué cuanto había toreado, el decía que un solo día,  pero  que le cogió barias veces,  y le dacia el dependiente, que tenía que haberlo cogido muchas veces, de como había devuelto el traje.
  
   Cuando llega a torear más profesionalmente, el nunca peso en el dinero, aun teniendo en cuenta que todo el que se pone delante del toro en definitiva es por eso, por dinero, pero en algunas ocasiones,  echaba de menos el no tener la  necesidad y responsabilidad de triunfo, el disfrutar toreando, el no tener que  superarse cada tarde, de tener sin mas remedio que triunfar, para seguir en esa brecha y estar siempre entre los primeros,  y en las mejores ferias, sin embargo en las capeas, nos comenta Dámaso González, que el era muy astuto, tenia ojo,  cuando veía que el toro no tenia faena o pases, no salía y cuando tenía  unos cuantos pases, se los daba, le aplaudían se lo pasa bomba y sin ninguna responsabilidad, sin tener que estar pendiente del juicio de los aficionados, confesando que  en las capeas era muy feliz,  y disfrutaba como el primero.
    

   Dámaso González está muy agradecido a todas aquellas personas, que se acercaron a él en esos comienzos tan duros que él tuvo,  como novillero y matador, le debe el haber sido torero a todos ellos, pero el  torero,  lo veía personalmente de una forma distinta a lo que escuchaba, veía en las capeas  los subalternos y apoderados de los toreros  les decían, a poderlo y a matarlo, y el se daba cuenta,  que de ese modo lo que hacían era enfadar y resabiar a el animal, que  se ponía cada vez mas brusco, con lo que él,  lo intentaba llevar de forma, como si la muleta fuese una tela de seda, deslizándose como si fuese una brisa, llevando a el toro enganchado en ella, sin brusquedades, con suavidad, pasar al toro cerca, despacio, enganchado, encelado, y sin errores, el veía así el toreo,  y era lo que plasmaba en sus faenas, muchas veces no lo ha conseguido, por las circunstancias del toro, por tener un mal día, pero el día que lo ha conseguido, no lo cambia por nada del mundo, ni se cambia por nadie, saboreando todos esos triunfos, que le han hecho estar durante tanto tiempo, en la cabeza del mundo del toro.

  

   La primera cornada la tubo con trece años, en un pueblo, estuvo a punto de perder la pierna, que no llego a mas,  porque le trasladaron a Albacete al día siguiente y se la pudieron salvar, y luego resalta los años 69, 70 y 71, en los que el, contaba las cornadas por una y media al día, el día que no le cogían,  al día siguiente tenía tres cogidas, por lo que esta cosido por toda partes, si no era una pierna,.  era el brazo, y por todas partes. 


     EL fracaso más grande,  lo define como el día de su alternativa, que el primer toro lo cogió tres veces, y el segundo diez o doce, teniendo que aguantar la crítica de la prensa,  en la que incluso se llego a decir, que si se quería suicidar,  que se tirase de un séptimo piso, demostrando con el tiempo que era su forma de torear, si el toro no pasaba, el no se movía y el toro se lo llevaba por delante, haciendo ver a esos críticos y a la gente,  que estar 25 años de alternativa, no es por casualidad y haber sido uno de los grandes, tampoco, e incluso con las criticas en contra,  no les ha tenido ningún rencor, ni les ha mirado de mala manera,

   

     Con Cámara de apoderado, tuvo la desgracia de no torear en una ocasión en Madrid, mostrando por prescripción del apoderado, un parte médico, pero toreo en Mallorca al día siguiente y corto cuatro orejas y un rabo, con lo que la afición, la crítica y la prensa de Madrid se vino encima, pero sin llegarle a quitar,  las tres tardes en todas las ferias de San Isidro, dándole el reconocimiento con el tiempo de torero de Madrid.  En Barcelona, es donde resurgió, le llevaron muchísimas veces a hombros hasta el hotel, siendo uno de los últimos toreros que tuvo el privilegio de hacerlo, y en Madrid los triunfos le sentaron mejor, puesto que le quitaron todo la principio,  y le dieron todo al final, recordando esa primera  salida a hombros por la puerta grande de la primera plaza del mundo, la plaza de "Las Ventas", en la que, el coche con la cuadrilla no había llegado, le metieron en un taxi, le pidió a el taxista un cigarrillo, y le dijo que fuera muy despacio hasta el hotel, para disfrutar del momento, como de todos esos momentos de triunfos que en realidad,  es por lo que se torea,  y se es torero, calificando como una droga este mundo, que te engancha y del que es muy difícil  salir, por lo que,  en las escuelas, ya te enderezan  e intentan marcar el camino sano y ortodoxo de una vida,  que si eres uno de los elegidos,  es para siempre.

   
 
  No tiene supersticiones, no tiene predilección por ningún color, comentando una pequeña anécdota, que en Nimes llevaba tres trajes de color caña, que le gustaba mucho, y toreo tres días seguidos, se tuvo que poner los tres trajes de color caña,  y la prensa decía que como puede ser,  que un torero como Dámaso,  lleve solo un solo  traje para torear tres corridas, lo que no sabían,  es que eran tres trajes distintos.
   Nos descubre, que el toro o el animal que más le ha llenado de toda su carrera después de 25 años como matador de toros, y de todas las capeas y festejos que lleva en sus espaldas, fue un eral que toreo con unos trece años, en un pueblo de Cuenca, al que realizo una faena, de pases largos, llevando al toro embarcado, enganchando unos pases con otros,  hasta hacer una serie de unos ocho o diez muletazos, que le llevaron a decidir, que el mundo del toro era lo que el quería seguir, y donde realizo la tauromaquia,  que él no podía hacer ni incluso de salón, y el secreto para haber estado tanto tiempo en la cabeza de los matadores de su momento, lo tiene el haber salido todas las tardes a darlo todo, cuando le preguntaban que si se picaba con los componentes de las ternas de los carteles en los que participaba, el siempre decía que no se picaba con nadie, se picaba con el mismo, para sacar a el toro que tenía delante, todo lo que tenia, mucho o poco, pero todo lo que tenia.
 
   
   Es igual de importante en el toreo mandar, como exigir, el no ha sido una persona que haya mandado en el toreo, pero si ha exigido lo suyo, así no le quita el puesto a otro, el siempre a exigido lo suyo y no le ha quitado el puesto a nadie, causando un precedente en los despachos,  incluso perjudicándose en ocasiones, pero no dejándose comer el terreno en ningún momento,  contando que toreo durante mucho tiempo en América, en las mejores corridas y cobrando el máximo, pero en  Cali,   no estuvo bien el dos o tres ocasiones,  le pusieron en una corrida de infarto, catalogada como suicida, con unos de las peores ganaderías  Mexicanas,  la ganadería de Piedras Negras, agradeciendo después de todo el puesto, en la que triunfo cortando cuatro orejas y dos rabos,  y ganándose  el puesto de las dos mejores corridas del año siguiente, siendo esta su aptitud de defender lo suyo, y su nombre en los carteles.
    
    Estuvo a punto de dejar el torero, puesto que en uno de los fracasos que se tienen en los ruedos después de haber saboreado las miles del triunfo, no llegaban los contratos, se quedó sin trabajo y casi se da por vencido, pero se recupero de este bache, y continuo por suerte para él,  y para los aficionados.  Piensa que el ser torero es algo que se lleva dentro,  que te ha tocado con la varita y te ha tocado ser así, no hay nada más grande que ser torero, siendo una profesión muy  difícil,  pero, muy  bonita, disfrutando, llevando el gusanillo del toro siempre dentro, pero no solamente el torero, o profesional,  sino el mismo aficionado, que lleva ese gusanillo del toro como si fuese un  matador,  o como si le fuese la vida en esto. 
  
    Se dedica en estos momentos a cuidar lo que el toro le ha regalado,  a cuidar a su familia  a disfrutar de todo lo que ha ganado a base de sacrificio, tesón  jugandose la vida,  en cada una de las tardes que salía al ruedo.
  Cree Dámaso González que todos los chavales que pasan por una escuela de torear son aprovechables, que ninguno es desechable,  por que de cada cien que pasan por ellas, salen uno o dos, pero todos llevan la misma ilusión,  ganas de torear, y a todos hay que respetarles por igual, y luego ya,  cada uno evoluciona en la vida y en el tiempo el que de verdad vive y lucha por ello, y el que llega es porque está destinado a ello, viendo la labor de las escuelas muy bien,  muy satisfactorio, y lo que había que aconsejar a los chavales, es que no dejen cada uno su personalidad, que ellos hagan delante del toro lo que quieran,  pero con gusto, con sentimiento,  como a cada uno le dicte su corazón en cada momento, por eso el toreo es tan variado,   tan bonito, porque incluso en una misma faena de un mismo torero,  no se torera nunca igual, y si tu personalidad la sacas a flote en cada faena, eso no lo supera nadie,  ni nada, y el publico lo percibe y lo juzga, normalmente con triunfos.
 

   A los anti-taurinos les diría, que el animal no sufre, que según se matan tantos animales todos los días,  sin darle oportunidad de defenderse,  a los toros se les da la oportunidad de luchar,  e incluso de salvar la vida, cosa que ninguno de los otros animales se les concede, y que por muy animalista y poco patriota que se  sea, si escuchas un pasodoble,  se te van los pies, el cuerpo te hierve la sangre, y te entran ganas de torear, en un enfrentamiento a muerte,  pero noble, el toro se defiende, lucha, en una lucha leal, que no es decir en el matadero, sino dándole la oportunidad de hacer su labor que es para lo que se cría esta especie tan singular y tan nuestra, como es el toro bravo.

   
         Hay que tener mucho tesón para ser torero,  y aguantar hasta que se triunfa para ser figura, para ser figura,  hay que tener afición y condiciones para ello, por que el  toro da mucho miedo, conjugado con el respeto al público es difícil, para mantenerse tanto tiempo en el candelero, es porque tienes muchas ganas de torear,  hasta que llega la desapetencia, no transmites, y la gente lo percibe, luego para dejarlo solamente hay que decir que lo dejas,  y si como todo en la vida das una palabra,  hay que cumplirla.    
 
   Les dice Dámaso González a los chavales que están empezando o quieren empezar en esto del toro, que cuando les esta envistiendo un compañero de salón entrenando, que piense que es un toro, que si de verdad le gusta que se dedique en plenitud a ello,  y que si por lo contrario no le gusta, que por lo menos sean unos buenos aficionados, que cojan un camino bueno en la vida, de trabajo y de constancia,  para que sean unas personas felices, que es de lo que se trata,  de pasar por la vida lo mas felices y contentos.